He vuelto a descubrir algo que olvido siempre, con apenas cerrar los ojos durante algunos instantes.
Escribir es mi droga, una droga pesada y de la cual a veces sufro una horrible abstinencia, de las peores. Porque, a diferencia de otros, yo no me doy cuenta de que lo que me pone mal es no escribir.
La pobre casi que casi fue borrada muchìsimas veces y fue víctima de un juicio duro y despiadado por mi parte.
Pero aún así se mantiene en pie, y yo presumo que tendrá mínimo 90 páginas... para mí escribir tamaña cantidad es todo un honor, sobre todo si la fui haciendo muuy lentamente.
Le quiero cambiar el nombre, hacer muchas correcciones varias, con lo cual quizás me queden más páginas todavía...
¡ Y yo saltando en una pata!
Esta es mi hermosa droga, que me retira del mundo y luego, al volver a él, noto que en realidad no es de verdad tan malo como lo aparentaba...

No hay comentarios:
Publicar un comentario